“En más de un sentido, tanto el clásico libro de memorias, que se lanza en campaña, como el podcast, tratan de crear una política de la intimidad, invitando a los lectores y a los oyentes a sumergirse en la narrativa que el político está creando”, Nicole Hemmer.

En las últimas elecciones presidenciales estadounidenses, los podcasts fueron la gran novedad en la estrategia de comunicación de los candidatos.

Tanto el espectro demócrata como en el republicano, figuras como Andrew Yang, Julián Cruz (Tejas) y Pete Buttigieg afianzaron su presencia en el ecosistema del podcast.

Pero los candidatos no han sido los únicos, los ex mandatarios Michelle y Barack Obama lanzaron su podcast, y también Bill y Hillary Clinton.

Cada vez es más notoria la presencia de personalidades públicas. Uno podría preguntarse: ¿Por qué? ¿Qué tienen los podcasts que no ofrezca la radio en vivo, You Tube o las redes sociales?

En cierta manera, se sienten como una prolongación de los libros de memorias que los políticos lanzan típicamente en campaña, siguiendo una larga tradición que los podcasts vienen a recuperar o continuar. A través de su canal de audio, el político puede hablar directamente al público y, en algunos casos, como en el del programa de Julián Cruz, entrevistar directamente al público, dialogar con los ciudadanos, un recurso valioso para generar cercanía y atributos valiosos para los votantes: cercanía, humildad, cotidianeidad, empatía.

Además, a través del podcast, el político puede ofrecer más matices a su figura pública, y presentar un retrato de sí mismo que es más humano. Es una invitación a una intimidad costruida. La analista Nicole Hemmer dice: “tanto el libro de memorias como el podcast crean una política de intimidad con la audiencia. Lo diferente es que el libro es una historia cerrada, un objeto impreso que uno puede comprar y leer. Los podcasts son una narrativa siempre en movimiento, donde además se mantienen conversaciones con diferentes personas. Se trata menos de contar una historia que de crear una marca personal”.

Es el caso de “Renegades”, el show que Barack Obama y Bruce Springsteen crearon para Spotify este año. “A nuestro modo cada uno, Bruce y yo hemos estado en caminos paralelos”, dijo Obama en el primer episodio. “Todavía compartimos una creencia fundamental en el ideal estadounidense. No como una ficción barata y retocada o un acto de nostalgia que pasa de largo frente a todos los modos en que nos hemos quedado cortos de ese ideal. Pero como una brújula para el trabajo arduo que tenemos delante cada uno de nosotros como ciudadanos”. Ahi está, resumida, la estrategia discursiva del cruce entre la misión individual, o más íntimo, y la misión pública.

Por otro lado, a modo de explicación del creciente interés de la política en el audio digital, cabe mencionar las altas tasas de escucha y retención de este medio. Es sabido que los niveles de concentración y receptividad de los usuarios son únicos. Según la Nielsen Podcast Listener Buying Power Database, el porcentaje de escucha de episodios que duran entre 12 y 30 minutos, llega hasta el 85%. ¿Qué otro canal ofrece el mismo grado de compromiso de la audiencia con sus contenidos?

Escuchar

Our America, Julián Cruz

Renegades, Barack Obama and Bruce Springsteen

Why I am telling you this, Bill Clinton

Un componente más en la estrategia de marketing de contenidos  

El podcast es un formato que, en lugar del reach, ofrece un increíble porcentaje de compromiso con el contenido. Una atención que es la clave para generar vínculos emocionales con los clientes, consumidores, ciudadanos.

Si te parece que podemos colaborar en algo con tu estrategia de comunicación, hablemos.